Desde el 15 de marzo de 2011, comienzo de la guerra en Siria, se estima que 2,5 millones de ciudadanos sirios se han convertido en refugiados en Siria, según el ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados). Los refugiados sirios se ven obligados a huir de su país todos los días debido a las bombas, los combates o el servicio militar obligatorio. Llegando a Egipto. Un tercio de ellos reside en la ciudad periférica del “Seis de Octubre” de El Cairo. Aproximadamente 30.000 refugiados sirios se están asentando en el “Seis de Octubre”.

Cuando los sirios comenzaron a llegar a Egipto hace tres años, fueron recibidos con los brazos abiertos. Pudieron ingresar al país sin visas. El gobierno puso a su disposición sus servicios de salud y educación y permitió que los refugiados buscaran trabajo. Habiendo experimentado su propia revolución, el pueblo egipcio y las organizaciones islámicas simpatizaron con su difícil situación y ofrecieron a los refugiados alojamiento, alimentos y electrodomésticos baratos, y en algunos casos incluso gratis. Pero ese escenario pronto cambió. La simpatía pública por los refugiados se evaporó. Se impusieron estrictas restricciones de visado y seguridad a los sirios que querían refugiarse en Egipto. Y aquellos que ya habían establecido su residencia en Egipto tenían cada vez más dificultades para acceder a los ya sobrecargados servicios de salud y educación del país y encontrar un trabajo razonable.

Cuando llegaron por primera vez, muchos pensaron que podrían regresar a casa en dos o tres meses una vez terminada la guerra, un resultado que se ha hecho imposible por la intensificación del conflicto sirio. Ahora todos reconocen que el desplazamiento será a largo plazo. La esperanza de los sirios es reconstruir la sociedad siria, tener un país democrático y un pueblo que se comprenda y se respete.

Manel Quiros

Seis de octubre, El Cairo, Egipto, Abril de 2014.